3/24/2018

5 minutos con ìconos de Cali

Diseñado y Animado realizado por Carlos A. Mosquera
Màs en: http://carlosamosquera.com/



Puente Ortiz



Cristo Rey



Cerro de las 3 cruces



Capilla de San Antonio




Iglesia La Ermita



2/23/2018

Para Josefina


Josefina vivìa a la vuelta de la Papirusa,  sobre la callecita que cruza la Avenida Roosevelt y la Calle Quinta, alfrente de la telefònica, muy cerca de la Iglesia San Fernando Rey, junto a su casa su trabajo en el colegio, sospecho que  por estar  rodeada por màs de 40 años de tanta muchachada y atmòsfera colegìal, permanecìa jovial y sonriente.

En la casa de Josefina habìa un gran sombrero de  charro y lo querìamos probar,  soñando que podrìamos cantar;  habìan unos ventanales redondos, las  niñas nos asomàbamos y nos sentìamos Rapunzel asomando y esperando; los niños jugaban a las guerras recorriendo las habitaciones y los baños con dobles puertas; los adolescentes conversaban en la sala de billar; y cuando coincidìamos en la biblioteca, atendìamos el silencio: los libros en los estantes parecìan hablar.

Cada vez que regresaba de vacaciones de su tierra natal, la escuchàbamos y quedàbamos actualizados sobre las ùltimas historias novelescas que se  vivìan detràs de los telones de Televisa.  

Tambièn nos enteràbamos en la època pre-facebook, de las historias de corazones de Cantinflas, de Maria Fèliz y su Agustìn Lara, de Carlos Fuentes, de  Juan Gabriel, Laura Esquivel...hasta el mismìsimo Hugo Sànchez!

Muy discreta, gustaba del cine y los deportes, se  apasionada si le preguntabas sobre la quìmica, entonces la enseñaba y te la hacìa comprender, y en medio de los laboratorios se dejaba ver un càlculo y precisiòn  por los detalles.

Sospecho que asì como Pancho Villa tuvo su momento decisivo de marchar a las guerras y admitir su compromiso històrico; ella tambièn viajò hace casi 50 años, desde sus tierras hasta Cali con el Tio Carlos, la ciudad la acogiò y fue madre de 3 hijos, asi fue como pronto aprendimos que podìamos amarnos los unos a los otros aunque fueramos de paìses distintos.

Mis tres primos pasaron a repartirse los genes democràticamente, compartiendo el respeto por la educaciòn y hacia la educaciòn que va màs allà de las formas que se aprenden en el salòn de clase: para mis primos, cada encuentro es la oportunidad de enseñar, aprender, dar y recibir en medio de una conversaciòn, no lo sospecho, lo confirmo: lo heredaron de ambos padres. 

En El laberinto de la soledad, el nòbel mexicano Octavio Paz medita a cerca de los desprendimientos....
y nos invita a sentirlos... 
aquellos desprendimientos que podrìamos vivenciar en caos extremos como al separarnos de los padres, de la tierra o de los propios dioses, 
aquellos desprendimientos que prometen desde exilios hasta sanar heridas, 
y uno vital: el desprendimiento que antecede nuestra partida... que reclama una oportunidad solitaria para vivirlo como prueba y promesa de comuniòn final...

Josefina, un adios en tu sagrada comuniòn espiritual.


atte, almaluz hurtado borrero





1/17/2018

Primo Silvio.

La primera vez que vi un cadàver fue Tìa Trànsito. Ella fue la tìa de mamà y sus hermanas.Poco despuès del medio dìa lleguè de la escuela primaria a casa y mamà me esperaba para ir al funeral...cuando llegamos los adultos conversaban alrededor de abundantes ramos de flores, tomaban cafè, se saludaban mucho porque al parecer hacìa tiempo que no se encontraban, y a mi me presentaban como la hija de la hija menor de la abuela...pronto me aburrì y decidì acercarme al fèretro, lo que habìa entendido hasta el momento es que ella estaba acostada y parecìa dormida pero que no despertarìa jamàs...

Me acerquè despacio, puse mis manos sobre la fina madera del ataùd que tenìa una ventanita abierta, y me empinè para poder mirar hacia adentro...su rostro rìgido con labios de color violeta y el frio que desprendìa su blusa blanca me sobresaltaron, tirè hacia atràs mi cabeza y sali corriendo... deseando dar a cambio lo que pudiera para borrar tan espantosa imagen que acababa de tener a pocos centìmetros...

El funeral continuarìa durante toda la noche...su entierro serìa al dia siguiente...mamà y otras primas decidieron visitar a una de mis tìas....a su casa llegamos y todas se juntaron para llorar... y mientras los adultos conversaban entre làgrimas...me fui a jugar con el Primo Silvio.

En la familia estàn Tio Silvio, Prima Silvia, Primo Silvito y recientemente Primita Silvana, pero el Primo Silvio naciò 3 meses despuès de mi, por eso jugàbamos juntos, corrìamos juntos y comìamos juntos. Esa tarde nos sentamos en el balcòn del segundo piso y miràbamos de frente a la colina de San Antonio mientras le contaba que habìa visto un muerto ...me escuchaba cuando vimos venir una carroza fùnebre y leìmos la cinta donde estaba el nombre del difunto...primo Silvio me preguntò...."Alma, la gente llora porque conoce al muerto o porque el muerto està muerto? "

Intentamos pensar, decidir, elegir, filosofar, especulamos, compartimos nuestras opiniones y al final concluìmos que seguramente por ser niños desconocìamos la respuesta...en ese momento nos llamaron a tomar cafè con leche.

atte, almaluz hurtado borrero